Inicio » Lámparas
Cada una de estas lámparas es una pieza única, concebida como obra artística más que como objeto de diseño seriado. No se trata simplemente de luminarias, sino de esculturas funcionales donde la luz, la forma y la textura conviven en equilibrio.
Las pantallas están realizadas en madera de okumen curvada, trabajada manualmente y tratada en dos etapas con Xylazel antiparásitos y protector para madera. Su superficie es intervenida con pintura acrílica profesional (VALLEJO y LEFRANC BOURGEOIS), aplicando distintas técnicas de capas, veladuras, salpicaduras y empastes que exploran lenguajes plásticos inspirados en artistas como Pollock, Kiefer o Soulages. La parte interior de cada pantalla se trabaja con acabados metálicos —oro, cobre o aluminio— para potenciar la calidad de la luz emitida.
La base, en algunos modelos, está construida en hierro con acabado mate o texturado, aportando solidez y contraste matérico. Todas las lámparas utilizan portalámparas E27 (rosca estándar) y están pensadas para funcionar con bombillas LED cálidas.
Las pantallas son intercambiables en los modelos que lo permiten, lo que suma versatilidad sin perder el carácter escultórico de cada pieza. Ninguna lámpara es igual a otra: cada una nace del cruce entre gesto, luz y materia, invitando a habitar el espacio desde una experiencia sensorial y estética.
Estas lámparas no se replican, no se producen en serie. Cada una es una obra en sí misma.
Mostrando los 14 resultados
Cada una de estas lámparas es una pieza única, concebida como obra artística más que como objeto de diseño seriado. No se trata simplemente de luminarias, sino de esculturas funcionales donde la luz, la forma y la textura conviven en equilibrio.
Las pantallas están realizadas en madera de okumen curvada, trabajada manualmente y tratada en dos etapas con Xylazel antiparásitos y protector para madera. Su superficie es intervenida con pintura acrílica profesional (VALLEJO y LEFRANC BOURGEOIS), aplicando distintas técnicas de capas, veladuras, salpicaduras y empastes que exploran lenguajes plásticos inspirados en artistas como Pollock, Kiefer o Soulages. La parte interior de cada pantalla se trabaja con acabados metálicos —oro, cobre o aluminio— para potenciar la calidad de la luz emitida.
La base, en algunos modelos, está construida en hierro con acabado mate o texturado, aportando solidez y contraste matérico. Todas las lámparas utilizan portalámparas E27 (rosca estándar) y están pensadas para funcionar con bombillas LED cálidas.
Las pantallas son intercambiables en los modelos que lo permiten, lo que suma versatilidad sin perder el carácter escultórico de cada pieza. Ninguna lámpara es igual a otra: cada una nace del cruce entre gesto, luz y materia, invitando a habitar el espacio desde una experiencia sensorial y estética.
Estas lámparas no se replican, no se producen en serie. Cada una es una obra en sí misma.